La trampa del perfeccionismo

Querer hacer todo perfecto. La trampa en la que todos caemos.

Querer hacer todo perfecto. La trampa en la que todos caemos. Algunos caemos constantemente en ella. Ojo, una vez que te das cuenta que es una trampa NO deberías seguir cayendo en ella.

El perfeccionismo es miedo disfrazado. Miedo al que dirán, miedo a que tu producto no se vea igual que el de la otra empresa. Miedo a lanzar un producto que no está terminado. No te culpo, es a lo que estamos expuestos, leemos las historias de las empresas como apple que son tan meticulosas que tienen a una persona diseñando el puntero del mouse y ya, ese es todo su trabajo. Y le pagan como $150,000 USD al año.

Si estás lanzando un producto o un servicio en una pequeña empresa, o como independiente, olvídate de tener un producto terminado. Aunque no sea software, manéjalo como software. Lanza la versión beta, y luego la V1 y luego la V2 y así sucesivamente. Ve arreglando fallas y acentuando mejoras ya sobre la línea de producción. No hay mejor feedback que el de clientes reales. No tus amigos, o tu familia. Si no de gente que encuentra tu producto, lo compra, lo usa y te manda un email encabronadísimo porque tal cosa no funcionó. O te escribe un review dándote las gracias por que tu producto es exactamente lo que buscaba.

Lanzar una versión beta y luego ir haciéndole upgrades en un ejemplo normal y básico que todos podamos entender es que no necesitas una página web con funcionalidades de e-commerce para empezar a vender. Sube tus productos a tu instagram o facebook y toma los pedidos por el inbox. Ese puede ser la versión beta. Para la v1, hazte una página web. Para la v2 acepta visa y mastercard en tu página web. Para la v3 automatiza todo para que no tengas que procesar los envíos manualmente.

Cuando empiezas con tu versión beta probablemente puedas pensar “pues de una vez acepto pagos con tarjeta en mi página web” pero no sabes como aceptarlos. Entonces te pones a investigar y a leer y a preguntar cómo hacerle. Y es complicado, sobre todo para el nivel de conocimientos que tienes ahorita. Y te desanimas. Y te confundes más. Y decides posponer tu proyecto. Esa es la trampa del perfeccionismo.

O puedes decidir pagarle a una persona o empresa para que te haga la página web y aceptes pagos con tarjeta desde un principio. Y gastas $20,000 pesos y te das cuenta que tu producto no es tan solicitado como imaginaste (¡te saltaste la versión beta, la del feedback!)

En fin, no caigas en la trampa del perfeccionismo. Y si ya caíste pues el primer paso es reconocerla. Y ya, anda y lanza tu proyecto/producto/servicio de una maldita vez.

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